RECOMENDACIONES DIARIAS Y FORMAS EN LAS QUE SE PRESENTA EL AZÚCAR

La Organización Mundial de la Salud recomienda que el consumo diario de azúcar sea menor al 10% de la ingesta calórica total. Consumir más puede generar problemas.

Cuando uno se pone a pensar en el azúcar, inmediatamente, sale a relucir el concepto de que es algo malo que conviene evitar. Esto, sin embargo, no es del todo cierto, pues también hay azúcares ‘buenos’. Conocerlo es importante para poder distinguirlo y así tener una mejor alimentación.

El azúcar, con el resto de nutrientes (proteínas, grasas, vitaminas…) realiza funciones fisiológicas importantes, como proporcionar energía al ser humano. Nuestro organismo es capaz de utilizar la glucosa como fuente energética para el cerebro. Y para ello es importante conocer si el origen del azúcar es el que de forma natural se encuentra en el alimento de origen natural (intrínseco) o si por el contrario ha sido añadido (extrínseco o añadido).

El azúcar presente de forma natural en alimentos como las frutas, verduras, lácteos o cereales, sería el calificado como bueno y no habría ningún límite respecto a su consumo, pues una alimentación variada y equilibrada incluye alimentos que tienen azúcar de manera natural

 

CONTROL CON LOS AZÚCARES AÑADIDOS

Conocidos como azúcares libres, se adicionan de manera intencionada en los productos para mejorar el perfil sensorial u organoléptico como sucede con refrescos, bollería o alimentos precocinados y ultraprocesados.

De estos, la OMS recomienda no tomar más de 25 gramos al día. Esto equivaldría a unas seis cucharaditas tipo café o seis terrones de azúcar. En algunos productos, aunque no se señale expresamente que contienen azúcar, sí que lo llevan: es el caso de los siropes, almíbar o jarabes de glucosa.

El hecho de consumirlos de forma frecuente puede derivar en problemas como obesidad, caries y otras patologías.