PRODUCTOS LOCALES O DE CERCANÍA

Cuando hablamos de productos locales tendemos a pensar en productos frescos. Pero además de estos productos, nuestra cultura es también muy rica en productos elaborados, que facilitan nuestro día a día y que también son de gran valor en la cesta de la compra de nuestra familia.

Nos referimos a productos de calidad, sostenibles, mayormente de producción artesanal y de origen autóctono.

Productos locales a tener en cuenta en nuestra cesta de la compra:

Lácteos frescos: Leche de vaca, leche de oveja. Transformados: Quesos, yogures, cuajadas.

Productos vegetales frescos: Verduras, frutas y hortalizas de temporada. Transformados: Conservas vegetales, frutas embotadas.

Frutos secos: nueces, avellanas.

Carnes y embutidos Frescos: Ternera, cerdo, aves. Embutidos como, Txistorra, morcillas de arroz y verdura.

Pescados frescos: Pescados azules y blancos. Transformados: Conservas de pescado.

Además, somos ricos en: dulces, chocolates, bebidas y zumos de frutas.

Beneficios de consumir productos locales

  • El consumo de productos frescos nos llevará a tener una dieta más variada, pues cambiaremos de productos según la estación del año. Esto, además de respetar los ciclos naturales de los productos, también resultará beneficioso para nuestro organismo.
  • Se utiliza menor cantidad de energía en el almacenamiento de los productos porque transcurre menos tiempo desde que se cosecha hasta su consumo. También necesitan menos transportes. Estos dos aspectos contribuyen en la reducción de emisiones de CO2.
  • Dinamizan el empleo local y el desarrollo rural, creando empleo y fomentando relevos generacionales en las pequeñas explotaciones.
  • Nos ayudan a mantener nuestra cultura gastronómica y nuestras tradiciones además de fomentar el mantenimiento de los productos autóctonos.