Aupa Zuek! “Nuestro comedor es un claro ejemplo de cómo es una ikastola”

,
Aupa Zuek! “Nuestro comedor es un claro ejemplo de cómo es una ikastola”

Compartir:

Durante los últimos 12 años, la Ikastola Abusu de Bilbao ha sido testigo de una notable evolución, y entre aquellas personas que han presenciado este cambio se encuentra Maite Pérez Rivas (1979, Bilbao), quien despliega sus funciones laborales en el servicio del comedor de Askora. Desde la llegada del nuevo modelo de comedor Mahi-Mahi, Maite ha sido una figura clave, no solo en el servicio del comedor, sino también como una promotora incansable de actividades que fomentan la interacción entre niños, niñas y sus familias. Con una presencia destacada en la ikastola, Maite, cuya pareja es el presidente del centro escolar, encarna el compromiso activo con su ikastola.

Además de su participación diaria en la ikastola, Maite forma parte de la junta de padres y madres Parte-hartze, donde colabora estrechamente con la comisión del comedor, de la que es también parte, para organizar eventos como talleres y chocolatadas durante las festividades de Navidad y carnaval. Asimismo, en el marco de la semana saludable, organizan un desayuno y una merienda saludable en la primera semana de mayo, encuentros que cada vez tienen una mayor acogida entre el ecosistema escolar, incluyendo al profesorado, alumnado y sus familias. “Siempre hemos aspirado a crear un ambiente familiar y acogedor, sin apenas darnos cuenta que son las pequeñas cosas las que hacen que este ambiente sea realmente enriquecedor y especial”.

Como madre de dos hijos matriculados en Abusu, Maite experimenta de primera mano el día a día del comedor, lo que le da la “tranquilidad y seguridad” necesaria para confiar en el bienestar de sus hijos. “Ver la realidad cotidiana día tras día me ha llevado a decidir que mis hijos coman en el comedor”, afirma Maite, convencida de que allí disfrutarán de comida casera y de un ambiente acogedor, similar al de su hogar. Con un equipo de nueve personas, el comedor da un servicio diario a 350 niños y niñas.

Al describir la dinámica diaria del comedor, Maite destaca el papel activo que desempeñan los niños y niñas durante la hora de la comida. “Nuestro comedor es un fiel reflejo de lo que representa una ikastola”, señala, destacando la naturaleza colaborativa en la que cada uno tiene su tarea asignada, desde colocar los platos hasta limpiar. En este ambiente, el compañerismo y la cooperación son valores fundamentales, evidentes incluso en la disposición de las mesas redondas que fomentan la conversación en grupos reducidos. “Hemos pasado de comer en bandejas a utilizar platos de porcelana y vasos de cristal”, agrega Maite, subrayando el énfasis en la calidad y la experiencia compartida en la mesa.


Mas noticias sobre

,